
El Juvenil B firmó una goleada de escándalo (9-1) ante el Santa Lucía en un partido que, pese al abultado resultado final, tuvo dos mitades completamente opuestas. Una primera parte gris, espesa y con más errores que aciertos; y una segunda mitad explosiva en la que el equipo desató todo su potencial, incluso jugando en inferioridad numérica.
El encuentro comenzó con buen pie: gol temprano que parecía allanar el camino, pero el Santa Lucía respondió con rapidez, igualando el marcador. A partir de ahí, el Juvenil B se mostró impreciso, incómodo, sin capacidad de dominar. Todo cambió a partir del minuto 30, cuando Ayoub puso el 2-1… y también un problema. Tras marcar, decidió celebrarlo de forma provocadora en la cara del defensor rival. Resultado: roja directa y el equipo se quedó con diez.
Paradójicamente, esa expulsión fue un punto de inflexión. El Juvenil B reseteó su juego y, ya desde los últimos minutos de la primera parte, comenzó a dar señales de mejora. Pero fue tras el descanso cuando llegó el vendaval.
En apenas diez minutos, el marcador pasó de un ajustado 2-1 a un contundente 5-1. Una auténtica avalancha ofensiva que no dejó opción alguna a un Santa Lucía desbordado. Para colmo, el rival también sufrió una expulsión, y con ambos equipos con diez, el Juvenil B se creció aún más.
La goleada se redondeó hasta un espectacular 9-1, con protagonismo especial para dos debutantes del Cadete B. Hicham Fachati, que se estrenó a lo grande con un doblete, y Joao, el joven portero que firmó media hora impecable bajo palos, demostrando que el futuro está asegurado.
Con esta victoria, el Juvenil B se jugará el tercer puesto en la última jornada ante el Polígono de Cartagena. El que gane ese duelo, se lleva el bronce de la tabla. Final de temporada con emoción garantizada.







